jueves, 31 de mayo de 2018

Miserable vida, 78 años en la tierra para amanecer un día a las 3 de la mañana, flotando en caca y barro, no basta con estar postrada, y ser pobre, vieja y fea, arrugada y seca. Pobre mi mamita.

Marica, cola, nos llamaba Lemebel, locas, ahora la mujer esa, la doctora de la tele, anda diciendo que soy alcohólico, qué sabe ella, lo  que es mirarse en un espejo roto, opaco, pelado y trizado y ver la miseria, tu miseria, (la mía), la pieza oscura, las paredes sin pintura, la ampolleta colgando sola, de un alambre, moviéndose con el viento que entra por las rendijas, porque la casa igual es flaca y seca, las paredes se sueltan con el tiempo, y los clavos bailan igual que los dientes en una encía gastada, algunos se salen, se caen, se oxidan y otros se asoman y sirven para colgar cosas.

Qué saben de no saber que hacer, y pasar los días, esperando que llegue el minuto en que todo se acaba, pa ver si es verdad que uno descansa, me paro en la esquina a escuchar las mismas palabras que hace 30 años me dicen, ME GRITAN, ya sé perfectamente lo que me dirá el pelado ese, patético, del auto y la manga de compadruchos que andan con el para todos lados, haciendo chistes fomes de todos quienes pasan por su lado. Yo sé que soy mierda, que no sirvo para nada más que para ocupar un espacio en un cementerio, pero no hueveo a nadie, aquí me quedo entre la puerta y mi cama, mirando a los personajes que se pasean en mi realidad y en mis pesadillas.

jueves, 24 de mayo de 2018

jueves, 10 de mayo de 2018

"se supone que ella es grande" "se supone que ella se cuida" no se supone nada guachito, las suposiciones son aire. Pa traer otro ser al mundo se necesitan dos personas, dos personas felices de encontrarse y proyectarse, lo otro es engendrar una vida que no se desea, pa eso existen los condones, la píldora del día después y otros remedios no tan sanctos y mucho más caros. Pasarlo bien es rico pero con precauiones de todas las partes involucradas.

miércoles, 9 de mayo de 2018

Me acuerdo q a pocos metros de mi feliz persona, los Pixies me hablaban con sus canciones, me decían que estaban ahí, y mi cabeza empezó a pensar en lo que ocurría, los Pixies ahí, cerquita mio, respirando el mismo aire y compartiendo la tarde....me puse a pensar en qué era uno de esos momentos en que la vida se detiene y tocamos el cielo, como esa vez con Fito Páez en el Municipal, Congreso en la Casa del Deporte, Congreso en el Aula Magna con el UNDOSLÁ, jajajaja, había ido un par de día antes o el mismo día por las entradas, ocurrió un bombazo de ruido en la Intendencia, ese tiempo era así, bordeline, lo mismo podíamos estar contentos sin olvidar que el presente era oscuro, espeso, como la vida del Tony Manero chileno, el de la película, me pregunto cuantas vidas existen así, cuantos seres abandonados por la dignidad y la decencia...respirando entre la fealdad, sobreviviendo entre la miseria humana, la peor.

viernes, 4 de mayo de 2018

Maldito presente, confabulado con mi futuro contra la que creía ser, los sueños me los arrebataste poco a poco, llegando de repente a mi hoy, mañana y siempre, aplastando y amontonando las herramientas que fabricarían mis días.

martes, 27 de marzo de 2018

Nubes, cristales y alas

Qué rico este estadio estado estando, inerme, inerte, ida dormida, hasta que el sueño me lo permita, porque si esta sensación se acaba, me volveré loca pensando en qué hacer, con mis dolores y sudores sin las sábanas protectoras, mientras las bandurrias juegan allá afuera con las hojas de los árboles, semejando cristales  del sol que se refleja escondido entre las nubes, dormida en el país de siempre nunca más.

Sin memoria

Al comienzo me desesperaba y me obsesionaba, tratando de recordar, luego le fui encontrando el gustito a escuchar una canción y darme cuenta que la conocía pero se escondía entre los vericuetos de mi memoria, lo mismo algunas películas, eso sí, con un libro no me ha pasado jamás, lo que sí me asusta y me angustia, es salir de una tienda y no saber hacia dónde caminar, se me da vuelta el mapa, no reconozco las fachadas, y todo es una amenaza, caminando un par de metros sin reconocer calles recorridas hasta el cansancio.