Seremos un montón de huesos envueltos en largas cabelleras que mostrarán lo único parecido a lo que fuimos, dos que nunca se encontraron para quedarse, unidos en un tiempo que no acaba hasta que el último vestigio circule por este mundo, el intenso ahora sigue latiendo en mis pensamientos junto a todas las palabras que nunca te dije.
La danza de unos huesos que se reconocen en la cadencia de una canción y en las respiraciones y abrazos que no nos dimos, amado baile de palabras silenciadas, miradas guardadas en dos corazones revoltosos.
La cobardía fue mi compañera de baile.

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